José Antonio Bardasco
-recorrepicos.com-

 Cueva del Erro y las brujas de Cansoles
 
(San Pedro de Cansoles - GUARDO)


             Erro es un pequeño desfiladero de paso a la montaña para mercaderes. Es a su vez  la cueva donde moraban las brujas de Cansoles (municipio de Guardo), vecino de Valcuende (Éste, del municipio de Valderrueda, tiene fama de estar especialmente vinculado a la brujería.).
            Las brujas vivían en las Cuevas del Erro y en las noches de luna llena celebraban sus locos bailes en los Campos de Cansoles, muy cercanos a las cuevas y al arroyo del Erro. Según la tradición oral, al formular “¡Por encima de zarzas y espinos, a bailar al campo Cansoles!”,  salían volando hacia el festejo. En la Cueva del Erro de  este misterioso paraje era donde las brujas se reunían.


            Saliendo de Guardo dirección León por la CL-626, antes de llegar a La Espina, en el km. 170,2 sale a la izquierda el desvío al pueblo de San Pedro de Cansoles. Inmediatamente viene el paso a nivel de la FEVE León-Bilbao, que pasamos y dejamos el vehículo (Es decir, a 5,5 km. y en 7 minutos desde Guardo). Dos opciones, desde aquí:

          
 
a) Al lado de la vía y paralelo a ella, hacia la derecha (León) sale un camino que cogemos. A unos 500 m. nos encontramos con el Arroyo Erro que atraviesa la vía y sigue a la izquierda su curso hasta el Valcuende metiéndose en una pequeña valleja. Seguimos ésta siempre por arriba y por la orilla, sin necesidad de introducirnos en el robledal salvo al final, que le atravesamos unos metros por senda para llegar al borde de un roquedo donde nos encontramos un poco más abajo, a la derecha, la CUEVA DEL ERRO, a escaso 1 km. del paso a nivel donde dejamos el vehículo.
            La referencia también es que comienza un valle más amplio sin roca y la curvona allá arriba de la vía que gira bruscamente a la derecha hacia La Espina.

          
 
b) Opción un poco más corta: Cogemos la pista que sale al Oeste, entre la vía y la carretera a San Pedro Cansoles. Pasaremos por una pradera que puede tener colmenas y nos mete en el robledal. Cuando empieza a bajar hacia el valle de Erro (tenemos de frente arriba la curvona de la vía que gira bruscamente a la derecha hacia La Espina), nosotros vamos en diagonal subiendo por prado de monte bajo hasta la punta del roquedo que nos vamos a encontrar encima del valle. Aquí mismo, bajamos con cuidado de no resbalar unos metros de izquierda a derecha y nos topamos con la cueva del Erro.
 

LA CUEVA
          La entrada, de unos 2 metros de diámetro, probablemente precedida de un gran espino, no tiene problema alguno. Nos encontramos una pequeña cúpula donde podemos estar de pie y después y a la derecha inicia por un angosto paso una galería de un metro de altura y que seguiremos unos 150 m. de rodillas y a gatas. Es claramente una galería fósil, en zigzag, con alguna pequeña colada, estalactitas y formaciones pequeñas, algunas rotas y otras en evolución. Hay mucha arena en el suelo y cantos rodados arrastrados por el agua. En la parte final hay un paso estrecho que gira ligeramente a la izquierda y llega a una muy pequeña sala (1m x 1m) y una galería descendente de unos 20 metros que acaba en una sala inundada donde termina nuestra aventura.
          Podemos ver murciélagos criando. Hay muchos mosquitos y también algún esqueleto de animales (en esta ocasión, zorros).
          Aunque es una cueva seca hay bastante humedad, posiblemente por la filtración de agua que hay en la sala final después de la galería descendente.


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               LAS BRUJAS DE CANSOLES

            Hay varias leyendas de las Brujas de Cansoles, algunas agradables y bonitas, otras no tanto, como la de la quema de una docena de mujeres de San Pedro de Cansoles, acusadas de brujería en el siglo XVI. También, y cómo no, las cansinas, rebuscadas y plagiadas historias relacionadas con la religión, donde siempre se aparece una virgen a una niña pastora y que en este caso dicen dio motivo de la construcción del Xto del Amparo en Guardo (¡Que raro! ¡Cómo me suenan estos inventos retorcidos y rebuscados, chimorreligiosos de adoctrinamiento!), por otra parte totalmente diferente a la más sencilla, recogida por Aurelio M. Espinosa sobre el motivo de la construcción de esta ermita *1).

           
La historia que más se repite y que a mí más me gusta, por amable que no por creíble, es ésta, según la misma fuente de
Aurelio M. Espinosa, hijo que me he permitido adaptar.

Las brujas de Cansoles (Cuento popular castellano)
            Las brujas iban a bailar todas las noches al campo de Cansoles, junto a Guardo. Dos de ellas, una joven madre e  hija muy guapa, dieron un día cobijo a un pobre que pasando por Cansoles fue a pedir
posada a la morada donde vivían. Las brujas, después de darle de cenar, le dieron cama en el escaño (banco) de la cocina.
            El pobre hombre se acostó y se hizo el dormido. Mientras tanto las brujas le ataron al banco. Sobre las doce arrancaron un adoquín del suelo de la cocina y sacaron un frasco con ungüentos. Se untaron la cara, ojos, manos, pies y el ombligo y acto seguido exclamaron:
            “-¡Por encima de zarzas y espinos, a bailar al campo Cansoles!”

            Estas palabras mágicas a modo de conjuro hicieron que comenzaran a volar. El hombre vio toda la escena y desatándose un brazo alcanzó el ladrillo que también levantó, cogió el frasco de ungüentos y untándose como ellas la cara, ojos, manos, pies y el ombligo, dijo:
            “-¡Por encima de zarzas y espinos, a bailar al campo Cansoles!”

            Entonces, también salió despedido, volando con banco incluido, hasta Cansoles, donde las brujas tenían su baile. Tanto le había deslumbrado la hija de la dueña que la sacó a bailar. En una vuelta del baile, como iba con el banco adosado, le dio a la bruja joven y la arrancó  las narices.

            Como el pobre se había marchado antes que ellas, cuando volvieron a casa le hallaron acostado en el banco, como le habían dejado. Por la mañana, al levantarse, preguntó a la bruja joven qué la había pasado pues tenía las narices tapadas. Ella contestó que en un baile, al dar una vuelta, se había dado contra un poste y se había roto las narices.
           El pobre reanudó su marcha y las brujas seguirían asistiendo a los bailes en Cansoles.

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*1         LEYENDA DE LA ERMITA DEL CRISTO (Guardo)
        (recogida por Aurelio M. Espinosa y adaptada por José Antonio Bardasco)

             Hace muchos años había un cristo que no tenía brazos en lo que fue el castillo de Guardo. Bajo él, en el barrio de las Hoyas (hoy Barrio de La Fuente) vivía Miguel, un niño muy devoto de este cristo, al que visitaba con mucha frecuencia y hasta le hizo unos brazos de madera.
            De mayor, trabajando de criado en La Casona (Casa Grande) en uno de sus encargos, al pasar
el Esla allá por Gradefes, venía el río tan crecido que  se le ahogó la mula y él corrió mucho riesgo de que le ocurriera lo mismo. Así es que se enmendó a su venerado Santo Cristo, ofreciéndole una ermita si se salvaba.
            Se salvó y, cumpliendo su compromiso, vendió cuanto tenía y construyó la sacristía de la ermita donde trasladó el cristo del castillo, poniendo:

            "A devoción de Miguel
            y de apellido Santiago,
            se va a hacer aquí una ermita
            para el Cristo del Amparo".
 

       Poco a poco, a base de limosnas y la ayuda real de 5000 reales construyó lo que es finalmente es la ermita.

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FUENTES
* Wikipedia
* Brujas de Cansoles  -Peñacorada y las brujas del Campo del Sol- MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ
*
Cuando las brujas bailan en Cansoles  -Mª Lilian Espadas Antón-
*
Aurelio M. Espinosa, hijo 
 

Mapas -Topográfico Nacional-: Valderrueda 131-II  (IGN)              Ruta realizada el 05-07-2018


 

    
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Autor: José Antonio Bardasco (bardasco@hotmail.com)
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